Adinerada quiere mi verga y no se la puedo negar

17 min

Mi amiga Gianella es la típica chica rica del salón que nadie puede decirle que no. Ella tiene mucho dinero y tiene a los chicos que desea, pero yo no tengo precio y por eso ella me detesta. Una vez salí del baño y recibo un empujón: esa perra era la que me golpeo. Me dijo que quería cachar porque hace tiempo me tenía ganas. La perrota se me trepo como una araña y en unos segundos tenía mi pinga en su concha: esta lo sobaba una y otra ves que hice que la volteara y la penetrara contra el suelo: todo su culo mojaba el suelo del baño, y se mojó cuando eyaculé sobre ella y su húmeda vagina.