Casada de Talca se me abrió de piernas en verano

13 min

La primera vez que me tiré a una mujer casada fue de lo más alucinante. Lo peor vino después porque ella ya había sido infiel y siempre tenía la costumbre de contárselo todo a su marido y sus otros parientes, pero como su familia es buena y comprensiva, solo le llamaron la atención. Lo mejor fue que me pude venir dentro de ella sin que me diga que no. Sentir esa vagina húmeda y caliente con mi pene palpitante en su interior no tenía precio. Felizmente que todo resultó bien y ahora la veo todos los fines de semana para darle su ración de leche.