Cliente suertudo de Iquique se la mete en el baño

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A veces comer en un restaurante de poca monta tiene sus ventajas y eso lo descubrió muy agradablemente un huaso cualquiera. Y no porque el menú era excepcional sino porque frente a él se sentó una ninfómana que estaba en su fase de querer probar verga y lo provocó hasta que el tipo no pudo más y acabaron en el baño. Allí ella se acomodó sobre el inodoro, doblándose como una gimnasta olímpica y el hombre pudo darle sin miramientos en ese estrecho espacio. Los tatuajes de la hembra le indicaron que ella era de armas tomar así que le aplicó con mucha fuerza hasta eyacular.