Manoseando en un bus de Vallenar a una tetona

10 min

Siempre me ha gustado puntear en las movilidades de mi ciudad, pero esta vez estaba muy excitado cuando subió una hembra con cara de nerd, pero con una licra negra que se le notaba el calzón. Eso fue el detonante para pararme de mi asiento y erecto y acercarme, lentamente, a ella. Me le acerqué y comencé a sobar primero con su espalda: la puta ni cuenta se daba, por eso apunté más a su culo y le atiné justo al medio de su raya: la sensación fue lo máximo, y siguió aumentando porque seguía hincando mucho más profundo, casi con rudeza.