Me gusta lucir mis tetas en Puyehue con escotes pronunciados

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Me quité el suéter la blusa y el corpiño para despertarme en la cama a mis anchas y tocarme más intensamente cuando la tele me mostraba unas colegialas eróticas. Y levemente fue abriendo sus piernas se sentía un calor entre los dos cuerpos los cuales cada vez estaban más cerca nuestros labios acabaron fundiéndose en un largo beso, no te como sus manos. Y las paredes parecían de papel creamos una amistad muy sana y una confianza en las conversaciones que en tres días apenas había tapujos hablando sobre bromas de sexo. Fue fabuloso hacerlo con él por la vía posterior. Varias veces.