Tenía muchas ganas y me acosté con cualquiera

23 min

Desde que mi novio me terminó estuve acostándome con muchos chicos, pero la mayoría no cumplía con mis expectativas, así que decidí contratar a un gigolo profesional: el más caro. Se llama Alexis, y era un colombiano de unos 27 años; pingon, grueso y con unos ojos castaños increíbles. Lo mejor fue cuando me chupó la concha, de manera literal su lengua era casi del tamaño de su enorme pene. La penetración fue profunda y pude sentir como ambas puntas se adentraban en mi ano y mi vagina. Eso nunca lo había sentido, por eso cada mes lo contrato mínimo una noche: es imposible dejarlo ir.