Un anal sabroso con mi amiga tetona de Buin

13 min

No la veía hace tiempo y ya extrañaba tener entre mis garras ese par de tetas que son como melones maduros que uno quiere comerse todo el tiempo. Pero ya era hora y como mi polola estaba de viaje pues tenía la cancha libre. Con ella no nos podemos ver muy seguido pues siempre acabamos cogiendo y eso no le gusta a ella pues no quiere sentirse la otra. Eso le causa sentimientos encontrados pues siempre ha querido ser la principal. Lo cual no puede ser pues si bien me gusta coger con ella y lamerle las tetas, no quiero ir por la calle de la mano con una hembra tan promiscua. Me encanta hacerle sexo anal pero sé muy bien que no he sido el primero ni soy el único que le da por esa vía posterior.