Un mañanero con un weon que solo quiere mi vagina

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Ramiro entró a la habitación se acercó a la cama donde yo me empezaba a dormir. Me despojó de la pijama que tenía puesta desnudándome por completo y empezó con su lengua a lamerme los senos y la vagina como solo él sabía hacerlo. Él también estaba afectado por los problemas que se han presentado en su familia pero en ese momento se olvidó de todos y solo pensaba en culiarme por todos mis orificios. Fue una experiencia gratificante y muy duradera pues el weon no paraba de darme desde atrás, parece que esa era su predilección. No podía dejarlo a medias así que lo hice terminar en mis tetas.